Quína sort hay tingut de naise.

Quína sort hay tingut de naise. (Adaptasió de un treball de Alberto Cortez).

Quina sort hay tingut de naise:
Pa podé “chocá” de un amic, la ma,
Pa podé veure cada día lo milacre de la matiná
Cóm ve volán l’aire,
Quina sort hay tingut de naise:
Pa pode trobam com en una “romana”
Sospesán si la meua anima caura o caminán seguirá.
En lo goch de seguí o en la po de caure.
Quina sort hay tingut de naise:
Pa entrendre que lo que es bo y lo que es roin
Son los dos, per igual, los amos del mon y del camí.
Encara que penson de dos diferentes maneres.
Quina sort hay tingut de naise:
Pa podé cantali a la chen y a la rosa,
Al gos, al cariño, a cualsevol cosa
Que pugue replegá un sentimén.
Quina sort hay tingut de naise:
Pa calla cuan parle lo que sap hasta llatí,
Pa escoltal, eise es lo camí
Si vols dependre a sabé.
Quina sort hay tingut de naise:
Pa buscá la sort, pa sé riu en ve de se basa;
De pode sé l’aigua cuan plau, encara que plogue masa.
Quina sort hay tingut de naise:
Pa podé disfrutá minchanme una mansana
Sense tindre po a la negra sotana
O a que, per aisó, me castigo Lucifer.
Quina sort hay tingut de naise:
Encara sabén que algún día me moriré
Pero avui visco contén en la meua sort,
Sense patí pensán ¿Qué me pasará? Cuan m’arribo la mort.
Cóm será aquell momén, de agonía,
Per que encara no me hay trobat en semejante sintonía.
Se que a eise viache tocarán les campanes
Dienme adiós y escoltaré
A un atra matinada que, com un atra veu li dirá mol contenta al aire:
Quina sort hay tingut de naise.


Qué suerte he tenido de nacer
Sí, qué suerte he tenido de nacer
Para estrechar la mano de un amigo
Y poder asistir como testigo
Al milagro de cada amanecer
Qué suerte he tenido de nacer
Para tener la opción de la balanza
Sopesar la derrota y la esperanza
Con la gloria y el miedo de caer
Qué suerte he tenido de nacer
Para entender que el honesto y el perverso
Son dueños por igual del universo
Aunque tengan distinto parecer
Qué suerte he tenido de nacer
Para callar cuando habla el que más sabe
Aprender a escuchar, ésa es la clave
Si se tiene intenciones de saber
Qué suerte he tenido de nacer
Y lo digo sin falsos triunfalismos
La victoria total, la de mi mismo
Se concreta en el ser y en el no ser
Qué suerte he tenido de nacer
Para cantarle a la gente y a la rosa
Y al perro y al amor y a cualquier cosa
Que pueda el sentimiento recoger
Qué suerte he tenido de nacer
Para tener acceso a la fortuna
De ser río en lugar de ser laguna
De ser lluvia en lugar de ver llover
Qué suerte he tenido de nacer
Para comer a conciencia la manzana
Sin el miedo ancestral a la sotana
O a la venganza final de Lucifer
Sí, qué suerte he tenido de nacer
Pero sé, bien que sé...
Que algún día también me moriré
Y si ahora vivo contento con mi suerte
Sabe Dios, qué pensaré cuando mi muerte
Cuál será en la agonía mi balance, no lo sé
Nunca estuve en ese trance
Pero sé, bien que sé...
Que en el viaje final escucharé
El ambiguo tañir de las campanas
Saludando mi adiós, y otra mañana
Y otra voz, como yo, con otro acento
Cantará a los cuatro vientos
Qué suerte...
Qué suerte he tenido de nacer.

Ensomián. (Adaptasió).

Ensomián. (Adaptasió).

Luiset estae al llit, ya fae rato que se habíe chitat, pero eisa nit no se podíe dormí; habíe sentit parlá que ñabíe un bicho; li habíe demanat al agüelo “Sebeta” que li u esplicare; per més que l’home u habíe fet, lo chiquet no u acabae de entendre, ñabíe coses mol rares; segú que les entendríe cuan fore gran.
Pero eisa preocupasió no li disae “pegá-l’ull”:
-Yayo, me conto lo del bicho atre camí, a ver si u enteng y me puc dormí de una volta.
-Pero, Luiset, no estás cansat de tot lo día ¿No tens son, encara? Ya fá rato que te has chitat.
-Per favó, me u torno a esplicá, lo radé camí ¡Hala! De verdat, l’u churo será la radera volta.
-Val ¡Tapat! Estic segú que ya u saps; sol u fas per que te parla atre camí, perque te repetisca lo sermó. Te paréis que es un cuento. Pero es historia y esta historia va escomensá fá mol tems cuan yo era menut com tú ara:
Ere un mon en que ñabíe de tot, cualquier cosa que vullgues pensá; teníem abundansia, pero tot se anae fen negre; ere abáns de que mos donarem cuenta de que alló no podíe durá.
Vorás se van fé tendes que veníen a tot lo mon, per llun que pensos, allí arribaen; van aná creisén y creisén y se van fé mol grans, més de lo que tú te pots imaginá, més de lo que natres mos podíem imaginá mai.
Volíes una cosa, pensaes en una cosa y ya la teníes; sol teníes que demanala y al día ya la teníes, com si fore un milacre; movíes la ma y allí estae.
Pero, en cambi, les families ya no parlaen, no vull dí que no se digueren res, pero ya no ere com abáns, cuan se reuníen al racó del foc y estaen rato y rato charrán; se calentaen y al matéis tem parlaen, “faen-les-dos-coses-a-l’hora”. Pero alló se va piarde.
Ya no ñabíe un tems pa treballá y un atre pa parlá, pa está en familia. Los ulls dels chiquets de tan mirá la tele, lo móvil, la tablet, l’ordenadó, se habíen tornat cuadrats.
Tot lo mon teníe móvil, lo anaen mirán tot lo tems, ere lo seu amic, habíen cambiat lo que abáns ere l’amistat per un aparato; pero lo roin es que entonses se sentíen com si estaren sols, alló no eren “los-amics”.
Cada día lo sial se fae més negre, hasta’l punt de que moltes nits ya no se podíen veure los estrials. Ñabíe que tindre catalejos pa veureles, viachá en coets pa trobals.
Per daball los coches tapaen la tiarra, tot lo mon ne teníe un o més, sempre conduín, pa aná de un costat al atre, sempre lo coche, sempre al volán.
La chen se habíe olvidat de caminá, de pasechá, de corre. Habíem cambiat la herba, per la carretera; vam fé més menuts los parques pa fé aparcaméns; vam fé més menut lo monte pa fé cases, fé pobles, fé fábriques; hasta que los albres van escomensá a desapareise, mos faltaen y no mos donaem cuenta.
Vam umplí lo mar de plástic, perque cada día faem més basures, mos sobraen més coses que abáns aprofitaem. A les playes van escomensá a arriba peisos morts embolicats en plexiglas. No se podíe ni pescá.
Tot ere beure, fumá, chugá sense disfrutá. Va ñaure chen que se va fé mol rica, en molta forsa y los que mos manaen se van fé amics dells. Ñabíe que sé amics dells, encara que ñaguere persones a les que aisó los dure a la mort.
Y entonses va arribá l’añ 2020; de repén va apareise un bicho y va escomensá a morís chen, sobre tot la chen gran, la que més coneisimén teníe. Los gobiarns mos van maná que mos tancarem a casa, que tornarem a la cova; sense eisí.
Y mentres estaem allí, en molta po a tot, mos van torná los sentiméns, mos vam enrecordá de vóldremos uns als atres; los pares a les mares, als fills, als agüelos, a tota la familia, als amics, als veíns.
Vam escomensá a aplaudí, desde la finestra, al aire que respiraem; los vam doná les grasies a la chen que mos achudae a viure; vam torná a quirdá a les nostres mares, pensaem mol en elles, ara teníem tems pan aisó.
Mos veíem per una pantalla, mos faltaen; y, mentres tan, les claus del coche se umplien de pols, guardades a un caisó; ensomiaem en podé eisí a caminá, a pasechá, a corre, en veure a chen, en rosamos, en abrasamos.
Al sial ñabíen menos avións, menos fum, menos coló negre; los coches estaen parats, casi no se veen, ni a les carreteres, se habíen amagat tamé, tancats com natres.
La tiarra va escomensá a respirá atre camí, a cualquier puesto naisíe un albre, per cualquier carré apareisie un animalet del monte; volíen recuperá lo que l’home los habíe furtat.
A les playes, al mar tornaen a ñaure vida, vida nova, salvaje com teníe que sé, com habíe segut añs atrás.
Natres tamé vam cambiá, ñabíe chen que cantae, que ballae, que tocae instruméns. A uns atres lo va doná per cuiná, per fé pa, pastes, minchá.
Mos vam tindre que acostumbrá a les notisies roines, a que la curva baisare. Que un día moríe menos chen ya ere una bona notisia, dintre de la tragedia de la mort. Ya cambiaríe, pronte, aisó no podíe seguí.
Y aisí, cuan un día, van trobá la cura del bicho, al remat, mos van disá eisí, veuremos, parlamos, donamos la ma, un bes, un abrás. Lo mon que casi habíem disat morí, habíe tornat.
Habíem cambiat, teníem unes atres costums, uns atres sentiméns, volíem a la tiarra que mos rodechae, los albres tornán a florí. Les relasións en la chen tornaen.
-Pero ¿Per qué va fé falta un bicho, pa cambiá lo mon?
-Luiset: a camíns masa be, fá mal y se nesesite coneise eise mal pa disfrutá més encara lo be. Ara chitat y dormís y ensomnia en lo día de demá, cuan ya tingam la cura y tots tornem a está sans. Ensomniau, menut, ña camíns en que les sons, se tornen de verdat. A ver si este es una delles y se cumplís.
-Zzzzzzzz
Lo chiquet se ha dormit, lo vell pense si este “cuento” que li ha contat, un día será verdat y podrem torná a viure, per lo menos, com abáns.
O, a lo pichó, es que tot asó tamé ell u ha ensomiat y té po de despertás.