Trovada y 5 , Historietes 2


Trovada y 5 , Historietes 2

Y p’acaba un poc de mistiari. Tots los pobles, de cualquier puesto, tenen historietes rares, misterioses. Mols camins no se sap si son historietes, coinsidansies, milacres, misteris o invensió de algun vei, que es massa cuentiste com l’agüelo “Sebeta”.  Pos a l’Aldea tamé; n’hay triat tres, segur que ne ñá mes.

Avans de escomensá lo “Sebeta” vol demaná disculpes, per si les coses que va a contá, no van passá aisina, o no van pasá, o se u ha inventat ell.

PRIMERA:

Está la leyenda de la Marededeu, a la que mols veins de l’Aldea li tenen una fe mol gran. Según han vingut contan les persones machós; que, al matéis tems, los u habien contat los seus antepasats; y apareis a les cansonetes que se canten cuan se li fa la novena; o sigue la historia del poble; un home de Bot (Tarragona), va pasá per la ermita, que está separada del poble, un sincsens metros; y va furta la imagen y se la va endú a la seua casa.
Al poc de tindre la Marededeu, a la casa se van escomensá a fica malals tots los de la familia. No ñabie dotó, ni medicina qu’els curare; cada camí se posaen pichó, mes mals. Al remat, lo qui la habie furtat; mich arrepentit y mich en po de que se moriren tots los de la familia; va ana al retó del poble y se va confesá dien lo que habíe fet. Lo mosen enseguida li va dí la penitansia: tenie que torná la Marededeu al matéis puesto de agon la habie furtat.
Com no li quedae atre remei; aisí u va fé. Los veins de l’Aldea que, al notá la desaparisió de la seua Virgen, li habíen estat resán y fenli novenes, pa que tornare; al veurela atre camí al pilá, van pensá que habie pasat un milacre, van tindre molta alifara y van fé una gran festa.
La leyenda no u diu, pero ñaurá que pensá que la familia del lladre se posarie bé, pa que acabo bé la historieta.
Mes tart, la van torná a furtá y va apareise a Torresilla, al trovala posada a un pilá que allí li dieben de la Piedad, se li va quedá eise nom Virgen de la Piedad.
Tamé se comente que cuan la guiarra, un home pa que no la chafaren, la va pillá y la va enterrá, al corral de les mules, davall del fem, y cuan va acabá la guiarra, la va torná al seu puesto.
La chen li te molta devosió y pa demanalí coses, li resen dienli “danos consuelo en la vida, oh, Virgen de la Piedad.” Tos la poso, per si algún nesesite achuda; may se pot sabé, cuán fará falta o quí te pot curá.
SEGUNDA:
Al escomensá la guiarra del 36; com a mols pobles, ya u hay contat a unes atres charrades; a l’Aldea, va ñaure una part del poble que, defenen les seues idees, van tirá per un costat; una atra part, tamé defenen les seues idees, van tirá per l’atre; y uns atres, que no van tirá per cap costat, encara que tenien les seues idees,  van tindre que patí per part de uns y dels atres.
Tal com u hay contat ya; al prinsipí los que van escomensá manán, lo prime que van fé, va se entrá a la iglesia y fe maleses, dintre y de fora; van cremá sans y santes, los vestits del retó y van tirá, chafanles les estatues de pedra que ñabíe a la fachada; a les que no podien arrencá los tallaven los brasos, lo cap, lo que podien.
Presidin eisa fachada, al mich, estabe San Miquial, patro del poble, en lo bras dret eisecat, portan la espada en la que pareisie luchá en lo demoni que tenie davall.
Com estae ben agarrat, va ñaure dos homes que van puchá, y, mentres un aguantae la estatua, latre li va partí lo bras dret.
Pos be, mes tart, al que habie sostés la imagen si li va umplí la cara de nafres; y al atre, al que va partí lo bras; mentres la guiarra, quina casualidad, va piarde lo bras dret, p’el matéis puesto que ell habíe partit lo de la estatua. Segur que va sé una coinsidansia; va ñaure mols que, a la guiarra, van piarde brasos y garres; uns atres van piarde la vida y no habien fet cap de malesa; pero ahí quede la historieta …..
TERSERA:
A mitat del sigle pasat, un home de l’Aldea, estae llauran, y llaurabe fondo, apretan per abais; de momen se li enganche la rella; y pareis que espente algo; que mau algo; pare al animal; llimpie lo tros y li apareis com una tapa de pedra fina, la lleve y oh! Sorpresa. Allí dabais ñabie com un trull de tiarra en forma de tenalla. Y aquí es cuan escomense lo mistiari, l’agüelo com ere tan menut, sol s’enrecorde de aisó, de que van dí que ere d’els tems d’els moros y que ya sen habien trovat mes pel poble. No m’enrecordo de quí la va trova; y may me van dí si va trová algo dintre.
Lo “Sebeta”, lo crio, cuan estae sol, ensomiabe que ne trovae una y que dintre ñabie un tesoro y en eisos dines, llevabe a sa mare de serví, y la teníen sempre a casa en ells. Sol ere que ensomiabe. Non va trova may cap de trull de tiarra en forma de tenalla.
Y se va acabá la trovada; a tots los va agradá tan que van quedá p’al añ que ve, atre camí.
A totes les persones del Consell, grasies per la vostra memoria, pero sobre tot, grasies per la vostra HISTORIA, que, ara ya es la NOSTRA historia. Grasies y seguiu están ahí mols añs. T’os nesesitem, ara més que may.
FIN.
Nota: Después de haber acabat la charrada m’arrivat la historia de la Marededeu y tos la fico tal y com m’arrivat:
“Nª Sª de la Piedad.
En el lugar de Valjunquera.
En el camino real de Valjunquera, Aldea de la Ciudad de Alcañiz  y a distancia de quatrocientos passos de aquel Pueblo, venera la devoción Christiana  la S. Imagen de N.S. de la Piedad en una Hermita muy hermosa, y fabricada a lo moderno: el título de la Piedad, se la dio la de aquellos devotos, que cuidaron de colocarla allí: el origen de esta Milagrosa Imagen, según consta por algunas memorias, fue en la forma siguiente. Por los años de 1575. Vivía en la Ciudad de Valencia Urbano Foz, natural de Valjunquera, y escultor: deseando este regalar a su Abuelo Pedro Foz, con alguna alaja de gusto, embiole esta S. Imagen, fabricada por sus manos: estimola tanto Pedro Foz, que no quiso, teniéndola en su casa, hazerla incomunicable, sino que erigiendo cerca del Lugar un pilar, la colocó allí en un decente nicho: aquí estuvo muchos años, venerada de los propios del país, y estrangeros.”
En 1623 un hombre de Bot la sacó de aquel nicho para venerarla en su casa. Enfermó toda su familia y entonces decidió devolverla a Valjunquera.
Nuevamente fue robada en 1677. Siete hombres la buscaron por diversos caminos y Gerónimo Lamberto la encontró cerca de Torrecilla en un pilar que llaman La Piedad.
Una vez devuelta a Valjunquera, el pueblo dispuso edificarle una ermita frente al lugar donde se hallaba el antigüo nicho. En 1697 se comenzó la obra y el uno de octubre de 1699 se trasladó la imagen a su nueva sede.
Su fiesta se celebra el viernes siguiente al domingo de pasión.
Hay muchos exvotos en esta capilla. Entre ellos se ve una mortaja ofrecida por Catalina Meseguer por haber sanado a su hijo Joseph Ardid que estaba desahuciado por los médicos. También una pierna de cera. Entre los prodigios atribuidos, se cuenta la salvación de los valjunqueranos Andrés Laflor y Jaime Cuella que eran arrastrados por las aguas del rio Segre.
La información anterior es un resumen de lo escrito por el padre Faci en 1739.”
Y l’agüelo “Sebeta” u ha copiat tot de la Revista Escolar El Gabarato, la número 6, de 1988.

FIN.